March 11, 2012

Japón 2012: Because this is a wonderful world, ¡Harajuku!

Finalmente me he decidido a sentarme y a escribir un poco sobre este segundo viaje a Japón (el primero fue en 2010, y os juro que algún día escribiré también sobre eso).

Puedo decir sin temor a equivocarme que este ha sido uno de los viajes más precipitados que he hecho, no sólo porque lo organizamos todo en tan sólo un mes, sino también por ser precisamente a Japón donde íbamos. Pero bueno, no es un secreto que yo estoy un poco loca en cuanto a viajes se refiere, y si se da la oportunidad y puedo conseguir el dinero no dudo en embarcarme a la aventura.

Sin daros más la lata, vamos a hablar del viaje en cuestión. Salíamos del aeropuerto internacional de Barajas a las 14:10 del 8 de marzo, pero yo salí de mi casa la madrugada de ese mismo día, y aún nos esperaban 18 horas de vuelo, con una escala de tres horas de duración, hasta el Aeropuerto Internacional de Narita, y 90 minutos de trayecto hasta el centro de Tokyo. Como podéis apreciar, una paliza para mí cuerpo de esas que hacen historia.

Así pues, llegamos a Narita el 9 de marzo, a eso de las 18:30h de la tarde, en medio de la lluvia. Cargando maletas y muertas de cansancio nos toco irnos a buscar el bus que nos llevase a la Estación de Tokyo, para desde allí irnos hasta Asakusabashi, dónde estaba nuestro Albergue. Todo esto de noche, lloviendo, y agotadas. Sinceramente, no vuelvo a llegar nunca a otro país de noche. Me desoriento mucho, y el agotamiento de un vuelo intercontinental tampoco ayuda mucho. Eso sí, nada más llegar nos fuimos a la cama adaptándonos al horario nipón (¡otro viaje más sin sufrir de jet lag!).

El primer día fue exclusivamente dedicado al concierto en el Makuhari Messe por el décimo aniversario de the GazettE, y de eso ya hable en otra entrada, así que si queréis leer podéis ir aquí: Live Report, the GazettE 10th Anniversary at Makuhari Messe. 

Así que pasamos directamente al segundo día.


Siendo el segundo día de nuestra estancia en Japón domingo, Harajuku era una cita totalmente obligada que ninguna estábamos dispuestas a perdernos. Siendo totalmente sincera, Harajuku es uno de mis barrios favoritos de Tokyo, desde la primera vez que lo pisé en 2010 quedé totalmente encandilada de las calles, las personas, el ruido y el movimiento. Volver allí después de casi año y medio fue toda una experiencia, pese a que en Japón todo cambia asombrosamente rápido, aquel barrio seguía causando en mí lo mismo que la primera vez.

Sin querer perder tiempo nos zambullimos en el mar de gente de la calle principal de Harajuku; en serio, no os podéis hacer una idea de lo atestada que está esa calle ese día en concreto, prácticamente no podías dar un paso sin chocar con alguien. El mar de cosplayers, muchísimos de ellos de the GazettE pues el concierto había sido el día anterior, lolitas, visuals, mori girl, estudiantes, adultos, turistas… totalmente caótico.

Debo confesar que aquello fue terriblemente agobiante. Era una verdadera odisea tratar de ver algo entre el mar de gente, no digamos cambiar de dirección para ir a alguna tienda en concreto. No obstante, lo conseguimos y fuimos capaces de dar un largo paseo por Harajuku, ojeando las tiendas y comprando algunas cosillas, sobre todo merchan de algunos grupos, un par de revistas, etc.

Para las 15:00h, milagrosamente, recordamos que debíamos ir a comer, así que salimos de la concurrida calle principal y callejeamos un poco hasta encontrar algún sitio donde comer. A esas horas es casi una odisea comer, porque los japoneses lo hacen bastante más temprano, por lo que casi todos los restaurantes estaban ya cerrando. No obstante, tras dar muchas vueltas logramos encontrar un sitio bastante agradable donde comer. Lamento informar de que no hay fotos, pero sólo pensábamos en comer en aquel momento.

Tras esto, decidí llevar a mis amigas al templo que está detrás de la estación, pasando el famoso puente. Siempre que he ido, me ha dado la impresión de que era una zona poco conocida por los turistas, pues el número de este parecía disminuir notablemente. No obstante, desde la primera vez que estuve en 2010, coincidiendo con un festival del templo, no he podido dejar de adorar este emplazamiento. Es como un pequeño rincón lleno de vegetación y paz, un frondoso bosque que te hace olvidar que estas en una de las ciudades más grandes y pobladas del mundo. Posiblemente estos detalles sean una de las cosas que más me gustan de Japón; el contraste entre lo natural y lo artificial que parece estar presente en cada paso que das allí.

Tras pasar un rato perdidas en aquel pequeño paraíso natural, recorriendo los caminos, haciendo fotos y visitando la tienda de recuerdos decidimos que era hora de volver al bullicio natural de Tokio, y especialmente de Harajuku. 

Siendo sincera, yo me habría pasado allí toda la tarde disfrutando de la extraña paz que aquel lugar me trae. No obstante, el tiempo es oro y Harajuku está llena de maravillosos lugares qué conocer. 

Habiendo sido declarada guía no oficial, dirigí a mis amigas a una  tienda de recuerdos donde puedes encontrar desde kimonos hasta adorables sobres, pasando por bentos, libros, bandanas, y un largo etcétera. Estuvimos cotilleando todo lo que había por allí, buscando regalos, hasta que finalmente decidimos que lo dejaríamos para el último día en Tokio, así no estaríamos desde el principio cargando con eso. 

Finalmente, regresamos a la Takeshita Street para otra cita más que obligada, Closet Child. Esta es, sin duda, mi tienda favorita de todo Harajuku. Closet Child, para quien no la conozca es una tienda de ropa de segunda mano, de tres plantas de altura. La primera planta está dedicada al Sweet Lolita, allí el mundo es de color rosa y es totalmente esponjoso. No soy muy fan del estilo, pero cada vez que voy necesito pasar por allí y ver los vestidos tan adorables que tienen, aunque nunca me los pondría. La segunda planta, es más oscura y mi favorita; desde el más puro estilo visual-kei hasta los elegantes vestidos de Moitié, puedes pasar toda una tarde mirando y probando ropa -cosa que de hecho hicimos-. Finalmente, la tercera planta es como una mezcolanza de todo, hay clasic lolita, mezclado con country, trajes de lo más bizarros... es extraño y estrambótico a partes iguales.

Precioso conjunto de Moitié que compré en Closet Child
 Tras salir de allí totalmente cargadas de bolsas, y con la noche cerniéndose sobre nosotras, decidimos que era el momento de buscar la otra tienda de Closet Child, una versión de esta dedicada totalmente a CDs y merchan de grupos de música japoneses; visual-kei, J-rock, J-pop, major, indie... Encontrar la tienda no fue una tarea sencilla, al fin y al cabo esta vez yo no podía guiar, y las indicaciones que teníamos eran bastante vagas, además de que el lugar está bastante escondido. Así pues, antes de llegar allí recorrimos varias tiendas de visual, ropa, complementos, etc. Fue en una de esas donde Sora me compró un peluche de hide a modo de regalo de cumpleaños -daba igual que quedasen cerca de 7 meses para ello-, con lo cual me tuvo en modo hyper durante todo el viaje, pero es que... ¿cómo no estarlo? ¡Era un peluche de hide! Uno de mis dioses de la guitarra, y encima en versión peluche... con lo que adoro yo los peluches.

Peluche de hide <3
Finalmente, tras un rato de búsqueda logramos encontrar nuestro objetivo; Closet Child, pero de música. No miento cuando digo que aquello es, algo así, como mi paraíso personal. Paredes forradas de estantes repletos de CDs, DVDs, revistas, pamphlets, merchan de diversos grupos. Poco nos falto para colapasar allí mismo cuando logramos ver la cantidad de reliquias de la música que había allí. Por mi parte, siendo que tengo casi toda la discografía de the GazettE original me dediqué a otros grupos, no obstante la edición limitada de Hankou encontró nueva dueña aquella tarde. Por lo demás, compré varios discos de Kuroyume y mi single favorito de Nightmare. Además, encontré una camiseta de the GazettE, concretamente la diseñada por Ruki para ser el regalo a quien renueva su membresia en HERESY, y como hubo todo el problema con el FC, no puede obtenerla por lo cual la compre sin dudar. A parte, para una camiseta de the GazettE que me queda bien, no podía dejarla pasar. 

CDs comprados en Closet Child

Por otro lado, Suzu arrasó con los discos de Miyavi, varios de su época indie, como buena fan de este guitarrista que es. Sora, finalmente encontró la edición limitad de Disorder -en realidad la encontré yo, pero soy buena gente y se la cedí a ella porque sé que adora ese álbum en concreto- y también le encontramos un álbum de Mareidy Creia, el grupo donde estuvo Kai (batería de the GazettE) antes de unirse a ellos. Ese fue mi regalo de cumpleaños adelantado -muchísimo ya que cumple años en diciembre-, en compensación por mi adorable peluche de hide. 

Al salir de Closet Child, me hubiese encantado ir a EVANGELION STORE, pero era ya tarde, así que la tienda había cerrado. Habiendo caído la noche sobre nosotras, y teniendo el cuenta el cansancio acumulado después del duro concierto del día anterior decidimos que lo mejor que podíamos hacer era poner rumbo a nuestro alojamiento en Asakusabashi, tomar una buena cena y dormir para el siguiente día.

Por supuesto, al llegar a Asakusabashi la idea de descasar fue desechada, y nos pasamos hasta bien entrada la noche hablando entusiasmadas de Harajuku, las compras, la variada población japonesa y haciendo chorradas, como por ejemplo combinar una falda elegant lolita con una camiseta de lo más rockera -tampoco quedó tan mal-, o hacer bromas sobre cómo se veía Suzu con el traje sweet lolita que hicimos que se probase en la primera planta de Closet Child.

La vedad es que fue un primer día -oficialmente- en Japón, bastante tranquilo y productivo. Para mí significo rememorar todas las razones por las cuales Japón siempre será un maravilloso mundo.

Notas: Todas las fotos aquí posteadas son de mi propiedad, por ello llevan la marca de agua del blog.
Además voy a dejar esta dirección de mail: neovisualjapan@gmail.com disponible para todos aquellos que quieran saber más sobre cómo viajar a Japón, compañías recomendables, alojamiento, etc. Por supuesto, no soy agente de viajes, pero si en algo os puedo ayudar, trataré de hacerlo. 

¡Un saludo y gracias por leer!

5 comments:

  1. (Por fin me he acordado de dejarte un comentario en esta entrada ;_;) Wow, cómo mola. Debió de haber sido un viaje impresionante. *-*
    Me encanta leer las experiencias que han tenido las personas que han viajado donde me gustaría ir algún día. Siento que estoy un poquito más cerca. >//<
    En serio Daru, me enamora la forma en la que escribes, sea lo que sea. *-* <3

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    1. Me alegro de que la entrada te haya gustado, aún me quedan unas cuentas más para narrar cómo fue todo el viaje, espero terminar antes de que acabe el verano >_<
      ¡Gracias por tus bonitas palabras!

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    2. Las esperaré impacientemente. ^^

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  2. Pues me alegro un montón de que te pongas a escribir sobre ello, Harajuku es mi barrio favorito así que te puedes imaginar que la entrada me ha encantado, aquí me tendrás en todas las entradas del viaje que puedas escribir ;)

    La próxima vez tengo que ir a Closet Child, yo cargué de música en Tower Records, y la verdad es que mas o menos lo llevaba al día cuando llegué a japón, así que solo tuve que comprar las novedades, aun así vine de japon con unos 20 cds XDD que tal estaba de merchandising? valía la pena en cuanto a camisetas o demás apparel? a mi los poster no me interesan, pero si que estoy loca por conocer algún sitio donde vendan goods que no sean los conciertos...

    Por otra parte, que curioso que en marzo os dejaran probaros la ropa en la tienda de segunda mano, en agosto no dejaban, creo que por la masa de gente que había dentro XD o eso o tienen miedo de que se manche con el calor, la cosa es que no compra nada ahí por miedo a que luego no me estuviera... y es una pena porque había de cada ganga..

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    1. Harajuku es también mi barrio favorito, las dos veces que he estado en Tokio no podía dejar de pasar por allí diariamente, al menos durante un rato x)

      Yo también arrasé en Tower Records cuando fui por primera vez, pero estoy de lo más contenta con el descubriendo de Closet Child de CDs, es todo mucho más asequible y se encuentran discos antiguos, cosa que me viene genial dado los grupos que me gustan. De mercha también está bastante bien, revistas, goods de conciertos desde camisetas, bolsos, toallas, espejos... tienen un poco de todo y a buen precio (cosa importante xD)

      No te dejaron probarte la ropa? Me resulta raro, porque en mis dos viajes siempre he podido probarme todo lo que he querido, aunque quizá como tu dices se debiera a la época, yo he ido en otoño y primavera, cuando no había mucha gente ni hacia demasiado calor :S

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